Amores nenos

Tropezo coas cousas, cos sentementos coa cadeira na cociña

déixome desvelar polas ambivalencias

e ti apareces co teu mozo novo ben vestido e caladiño

moito che gustan os rapaces ben vestidos e caladiños

así podes falalo todo ti

non dixo nin mú

pero movía a cabeza en sinal de aprobación pena desencanto.

 

Ía un calor épico coma nos bós tempos

aqueles nos que xeaba e facía frío ata febreiro e despois chovía, e ventaba, e chegaba maio e era o mes das frores

onde van as frores, que xa abriron e xa pecharon varias veces no ano

e velaí chegaches ti coa túa melena

el co seu floco de cabelo sobre a fronte que guapo

eu cortaba o pelo para parecer maior pintaba os beizos

poñía os zapatos da miña nai case morta

e non se me ocorreu outra cousa que pedirlle au teu rapaz aquela tarde

a escondidas dos adultos e sen que niguén o soubera

que se quedase

o intre que tivera

a morrer conmigo.

 

Amores niños

 

Tropiezo con las cosas, con los sentimientos con la silla en la cocina

me dejo desvelar por las ambivalencias

y tú apareces con tu nuevo novio bien vestido y calladito

cuánto te gustan los chavales bien vestidos y calladitos

así puedes hablarlo todo tú

no dijo ni mú

pero movía la cabeza en señal de aprobación pena desencanto.

 

Hacía un calor épico como en los buenos tiempos

aquellos en los que helaba y hacía frío hasta febrero y después llovía, y ventaba, y llegaba mayo y era el mes de las flores

dónde van las flores, que ya se abrieron y ya se cerraron varias veces en el año

y ahí llegaste tú con tu melena

él con su mechón de cabello sobre la frente qué guapo

yo me cortaba el pelo para parecer mayor me pintaba los labios

me ponía los zapatos de mi madre casi muerta

y no se me ocurrió otra cosa que pedirle a tu chico aquella tarde

a escondidas de los adultos y sin que nadie lo supiese

que se quedase

el ratito que tuviera

a morir conmigo.

Resultado de imagen de Rosalyn Drexler

Rosalyn Drexler, “Chain Smoker” (1960)

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5 comentarios en “Amores nenos

  1. Muy hermoso, y que no nos falte nunca con que tropezar, porque si no tropezamos, será señal de que dejamos de andar, y de aprender a levantarnos, con un nuevo aprendizaje y una nueva esperanza al hombro.
    Alguien que me dio su mano me ayudo a levantarme, y tú a él, a levantarse

    Le gusta a 1 persona

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